No todo es Ropa Deportiva... bueno si, pero mira los consejos que tenemos para ti

Pensar que hacer ejercicio, es terminar tus rutinas y acabar empapad@ de sudor ¡no! eso no lo es todo.


En iSara te decimos que eso no acaba ahí y te decimos el porque y para que no te impacte negativamente, ni poco ni mucho.


1) No cambiarte de ropa


2) Detenerte inmediatamente


3) No realizar estiramientos


4) Bañarse inmediatamente


5) No hidratarte



Aquí los detalles, acompáñanos en esta lectura y cuídate


1) No cambiarte de ropa

Todo el tiempo que pases con la ropa sudada estarás en riesgo de contraer una enfermedad o que tu piel sufra con bacterias que se aferren a tu cuerpo y que sufras un escalofrío. Finalmente es lo mismo que te bañes o no, lo importante es el cambio de ropa, calcetines y calzado para mantener tus temperatura corporal de manera adecuada, además de que promueves una buena circulación que ayuda al proceso de recuperación de tu cuerpo tras el entrenamiento.


2) Detenerte inmediatamente

No puedes simplemente parar de inmediato la actividad de tu cuerpo; al concluir realizar una actividad ligera para que a tu cuerpo le brindes el tiempo de recuperación y mantenga la sangre en movimiento. Esto es muy importante como reabastecimiento de combustible del cuerpo.


3) No realizar estiramientos

Debes hacer una rutina final de estiramiento siempre que acabes con tu sesión física. Estiramientos después de entrenar ayuda a que el corazón recupere su ritmo normal y además relajas tus músculos, los cuales has sometido a un gran esfuerzo. con esto evitarás posibles lesiones, calambres musculares y estarás mucho más relajado, por si fuera poco, lograrás además una musculatura mucho más estilizada.


4) Bañarse inmediatamente

Expertos recomiendan el cambio de ropa tras el entrenamiento, pero eso no significa que tengas que pasar por las duchas. De hecho, es contraproducente. Lo mejor es que esperes una o dos horas desde que concluyes tu rutina física.


5) No hidratarte

El error más común es el de no ingerir nada tras el ejercicio o, peor aún, hacerlo justo después del entrenamiento. Los expertos sugieren que lo mejor es hacerlo pasados 20 o 30 minutos tras la rutina física.


Debes tener cuidado con lo que comes, ya que cualquier cosa no sirve. Tu tentempié post-entrenamiento debe incluir proteínas, un poco de grasa y carbohidratos completos para que puedas reponer la energía consumida. Unas buenas opciones son un sándwich de pan integral y pavo, un puñadito de almendras, fruta o yogur. Lo que debes evitar ingerir son alimentos de difícil digestión, como pan blanco, chocolate o carnes rojas. También es imprescindible que te hidrates, y no solo después de tu rutina física, sino durante todo el día.

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Todos sabemos que hacer ejercicio con regularidad es muy recomendable para nuestra salud. Si eres un apasionado del deporte, seguramente entrenarás siempre que puedas y asistirás al gimnasio con regularidad. Pero ¿con qué frecuencia realmente deberías realizarlo?



¿Qué pasa si se hace ejercicio todos los días?



No se recomienda hacer ejercicio sólo un día a la semana, de hecho es contraproducente y muy poco saludable llevar una vida sedentaria.


Se aconseja hacer ejercicio con regularidad, si no estás acostumbrado, lo mejor es empezar poco a poco incorporando la rutina del ejercicio a tu día a día, realizando media hora de ejercicio al día, esto dependiendo de tu edad y condiciones físicas.


A partir de ahí podemos ir aumentando la frecuencia, adaptando la intensidad del ejercicio a nuestras condiciones y así empezaremos a notar los beneficios de practicar deporte de forma continuada, tales como:


  • Mantener controlado nuestro peso

  • Disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares

  • Aumentar la capacidad pulmonar

  • Mejorar la salud ósea

  • Controlar la glucosa en sangre

  • Reducir el riesgo de cáncer


Por otro lado, si el objetivo específico es perder peso, no es recomendable hacerlo todos los días. Para perder peso es importante dejar descansar al cuerpo entre las sesiones de ejercicio para que este pueda asimilar los resultados.


Si estamos llevando a cabo una rutina quema grasa deberíamos dejar pasar un día entre cada rutina de ejercicios. Además, algunos estudios demuestran que el cuerpo, además de actividad también necesita descanso, por lo que no estará de más que dejes libres uno o dos días a la semana.


Resumiendo, lo ideal es adaptar la intensidad y el ritmo del ejercicio a nuestras condiciones físicas, procurando hacer ejercicio de forma regular la mayor parte de los días de la semana.


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A todos niveles, la exigencia a nuestro cuerpo necesita una preparación previa, esto lo denominamos comúnmente como calentamiento. Darle importancia es crucial siempre antes del ejercicio, ya que activa tu cuerpo y principalmente evita lesiones.




Llevarlo a cabo de la manera correcta es como podrás cumplir este importante cometido. La base es invertir de 10 a 15 minutos enfocándote en preparar suavemente y de forma sostenida tus articulaciones y músculos.



1 Controlar el pulso ayuda al sistema cardiovascular.





2 El calentamiento se tiene que adaptar al deporte que vas a practicar. Si haces carrera, céntrate mucho más en piernas que en brazos y hombros.



3 Tómate el calentamiento como lo que es, algo previo al ejercicio. No te fuerces, que no compites con nadie.




4 Si realizas regularmente un mismo deporte puedes crear una rutina de calentamiento para no olvidar trabajar las partes más importantes.




5 Hacer un calentamiento después de la actividad física, especialmente estiramientos.

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